.





No hizo teatro,
le echo los dulces al bolsillo,
envolviendole su capa de Batman,
su espada de Ultraman y el sombrerito de huaso.
No derramo ni una lagrima, le dijo adios levemente, sin drama.
Y solamente se guardo el conejo de trapo,
llevandose el olor de su sueño en la piel mojada del peluche.
La Berenice. -Pedro Lemebel-

No hay comentarios:

Publicar un comentario